Esta mañana vecinos del barrio El Casco y Pacheco Sur se reunieron en la esquina de Mitre y Estanislao del Campo para expresar su preocupación por el avance de construcciones en altura. La actividad, que incluyó la recolección de firmas y la grabación de un video, tuvo como eje central un "abrazo simbólico"
A las 10 de la mañana los vecinos empezaron a llegar al punto de encuentro. La alarma que desató la movilización fue el proyecto de una torre de 12 pisos en la esquina de Mitre y Boulogne Sur Mer, que además avanzaría varios metros hacia adentro del barrio. Esa situación generó un rechazo que va más allá de la altura: se vincula con la falta de cloacas en buena parte de la zona sur de Pacheco, el riesgo de congestión de tránsito y, sobre todo, la pérdida de identidad de uno de los barrios más tradicionales de la ciudad, enclavado en lo que fue el casco de la estancia de El Talar de la familia Pacheco."
Tomados por una soga, los manifestantes se dispusieron a lo largo de unos 150 metros, con epicentro en la esquina de Estanislao del Campo y Mitre. Luego continuaron hacia la esquina de Boulogne Sur Mer, donde se levantaría la torre de 12 pisos, justo al lado de otro edificio que ya está casi finalizado. Allí, con un aplauso colectivo y la filmación de un dron, se cerró el abrazo simbólico.
La manifestación fue impulsada por la Junta Vecinal Barrio El Casco, que convocó a la comunidad con un mensaje claro: "Nuestro barrio poco a poco está perdiendo su identidad y eso afecta la vida de quienes vivimos aquí y en zonas cercanas". El comunicado de la Junta advierte que las construcciones de altura "generan un impacto ambiental irreversible, reducen espacios verdes y afectan la sustentabilidad del ecosistema local".
Durante la protesta se escucharon testimonios de vecinos que resumieron las principales preocupaciones: "No tenemos infraestructura, va a haber problemas con el agua, no tenemos cloacas, el tema del tránsito, no tenemos salidas de Pacheco. Va a ser un lío de gente y de autos. la zona no está preparada"", advirtió una vecina. Otro participante agregó: "Mi abuelo compró un terreno en esta zona en 1950 porque la planificación era construir un barrio de estas características y, de pronto, sin haber sido consultados, sin haber votado, nos enteramos cuando están talando los árboles y demoliendo las casas". La frase "No vengan a sacar árboles y construir todo cemento" sintetizó buena parte del malestar.
Participaron alrededor de un centenar de vecinos, que se mostraron convencidos de continuar organizados. "No estamos en contra del progreso, pero queremos que se respete la esencia del barrio y que las obras se planifiquen con criterios ambientales y sociales", remarcaron.
El barrio, caracterizado por casas bajas, verde y tranquilidad, es también un lugar de caminatas para muchos pachequenses. "Estos proyectos están poniendo en peligro esa esencia y tememos que más temprano que tarde los edificios se empiecen a construir hacia adentro del barrio", resumió un vecino.
La jornada se desarrolló en un clima pacífico y familiar, y los organizadores adelantaron que seguirán generando instancias de movilización y difusión. El mensaje que dejaron fue claro: la unidad vecinal es clave para defender el futuro de General Pacheco.








